¡El resultado de los excesos! Comer abundante carne roja podría resultar nocivo para la salud

Un estudio de expertos de la Universidad Nacional de Gyeongsang en Corea del Sur y de la Universidad de Australia del Sur han aportado nuevas evidencias de que el consumo de carne roja aumenta el riesgo de enfermedades cardiacas, e incluso, de padecer complicaciones de la diabetes.

«Cuando la carne roja se chamusca a altas temperaturas, como cuando se asa a la parrilla o se fríe, se crean unos llamados productos finales de glicación avanzada (AGE) que cuando se consumen pueden acumularse en el cuerpo e interferir con las funciones celulares normales», han explicado los expertos, cuyo trabajo ha sido publicado en la revista ‘Nutrients’.

Resultados investigativos

De esta forma, los investigadores comprobaron que la dieta rica en carnes rojas aumentó significativamente los niveles de AGE en sangre, lo que sugiere que puede contribuir a la progresión de la enfermedad cardiovascular.

Si bien todavía hay preguntas sobre cómo los AGE dietéticos están relacionados con las enfermedades crónicas, esta investigación muestra que comer carne roja alterará los niveles de AGE, han explicado los expertos, para aconsejar a la población reducir el consumo de carne roja.

En octubre de 2015, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó un informe concluyendo que la carne roja era «probablemente carcinogénica para los seres humanos«, lo que significa que hay alguna evidencia de que puede aumentar el riesgo de cáncer.

Además, la OMS también informó que las carnes procesadas eran «carcinógenas para los seres humanos», lo que significa que existen pruebas suficientes de que la ingesta de carne procesada aumenta el riesgo de cáncer colorrectal y de mama, enfermedades cardiovasculares y diabetes. 

Investigaciones españolas, como el estudio del Proyecto SUN de la Universidad de Navarra, destacan el aumento de la mortalidad en más de un 50 % en personas mayores de 45 años que ingieren más de una ración al día, así como el doble de riesgo de desarrollar diabetes gestacional en mujeres que consumen grandes cantidades antes del embarazo.

La recomendación desde las sociedades científicas es “cuanta menos carne, mejor”. Una pauta que las pirámides de alimentación saludable como la de la Fundación EROSKI concretan en dos raciones a la semana de carnes rojas y jamón. También conviene vigilar el tamaño de las viandas (se recomienda que sean de entre 100 y 125 g), por la tendencia, sobre todo en asadores, a ofertar estos productos en cantidades cada vez más abundantes.

La carne roja también (puede dar lugar a la gota y cálculos en los riñones y en las vías urinarias). También contiene colesterol y grasas saturadas, las cuales son malas para la salud, dando lugar a muchas enfermedades. En el caso de los deportistas, gracias al ejercicio, consiguen quemar estas grasas por lo que no es tan perjudicial.

La contraparte 

Según un artículo publicado por Annals of Medicine, sugiere que los adultos deben continuar su consumo actual de carnes rojas, tanto procesadas como no procesadas, bajo la premisa de que las guías que recomiendan disminuir su ingesta están fundamentadas en una “evidencia de baja certeza”.

Según la publicación, que tiene un altísimo nivel de rigor y las directrices dietéticas contemporáneas, que han señalado a las carnes rojas como causantes de cáncer, “están basadas principalmente en estudios observacionales que tienen riesgo de confusión”, y consecuentemente no permiten hacer inferencias causales ni dimensionar la magnitud absoluta de los posibles efectos de la carne.